A DE AULLIDO: ALLEN GINSBERG Y ¿LA GENERACIÓN Z?
El escritor beat vs nuestros tiempos.
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Por Santiago Ávila.
3/11/20264 min read


“Vi a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura”
Es el verso inicial y más famoso de Aullido y Otros Poemas, el primer libro de Allen Ginsberg, el autor más mediático de la llamada Generación Beat. Aullido se reveló por primera vez en 1955 durante un recital de poesía frente a un garaje en San Francisco, California. Se cuenta que Jack Kerouac -otro notable autor de la Generación Beat- fue recolectando monedas de diez y veinticinco centavos para comprar garrafas de vino californiano y repartirlas entre todo el público. Ginsberg, de 29 años de edad, declamó y aulló salvajemente a la vez que realizaba un performance con sus brazos extendidos, mientras que la audiencia -ebria y extasiada- pedía escuchar más y más de la obra que, hasta la fecha, es considerada emblemática de una generación “contestataria y radical” que vivía -y vive- desencantada de su país, de sus estructuras y de sus gobernantes. Un año después, Lawrence Ferlinghetti, fundador de la revista y librería City Lights, publicó 1,000 ejemplares de Aullido y Otros Poemas, las cuáles, se vendieron rápidamente. No obstante, la policía de San Francisco lo arrestó, pues consideró que la obra de Ginsberg era “material obsceno, lascivo y pornográfico”.
Allen Ginsberg era abiertamente homosexual, algo totalmente polémico en su época, por lo que la criminalizacíon de su poema, respondía, en realidad, a una persecución de la homosexualidad que atentaba contra los valores de la ultraderecha cristiana estadounidense. Finalmente, la defensa legal de la revista y de Ginsberg ganó el juicio gracias a que un grupo de catedráticos universitarios, especialistas en literatura, atestiguaran que aquella poesía era merecedora de “valor artístico”. Paradójicamente para el Estado, el juicio solo impulsó la obra y la fama de Ginsberg, de la editorial y revista City Lights y del movimiento que, más tarde, se consolidaría como la Generación Beat.








Generación Beat vs Generación Z
La literatura de este grupo de escritores y escritoras, se caracterizó por un fuerte rechazo al formalismo académico, a los valores tradicionales y por la búsqueda espiritual. Además, tenían una fuerte influencia por la música de la época, pues, inspirados por la improvisación del bebop -jazz con un beat muy rápido- buscaban escribir sin filtros ni correcciones académicas. La escritura debía ser tan inmediata -prácticamente improvisada- como la experiencia misma. Por ejemplo, Kerouac escribió En el camino en un solo rollo de papel de 36 metros para no interrumpir el flujo de ideas, mientras que Ginsberg consideraba que Aullido era la transcripción directa de una visión que tuvo mientras estaba en efectos alucinógenos.
“Vi a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura [...] quienes cantaron desesperadas desde sus ventanas, se arrojaron por la ventana del metro [...] lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados del nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30, se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor” “que tiraron ensalada de papas a los lectores de una convención sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentaron en los escalones de granito del manicomio, con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso sobre el suicidio, exigiendo una lobotomía al instante”
-Fragmentos de Aullido.
El término Beat proviene de un adjetivo coloquial de la época: I’m beat. “Estoy muy cansado”, “Estoy hecho polvo”. Esta generación es, entonces, una respuesta a la sociedad post-segunda guerra mundial. Cansada de sus valores, del sueño americano, de sus instituciones y de su aparato militar. Lxs Beat encontraron en la literatura y en la música un vehículo para explorar la sexualidad, las drogas, las identidades de género y el inconformismo, ante una sociedad hipócrita que se derrumba.
Amanecer de la guerra de Vietnam. Guerra Fría. Guerra de Corea. Crisis nuclear. Liberación sexual. Derrocamiento de gobiernos latinoamericanos. Intereses de la CIA en el resto del continente. Reloj del fin del mundo adelantándose hacia el apocalipsis. Manicomios. Terapias de shock. Aparato sionista en conflicto con países árabes. Desesperanza. Sobredosis. Racialización. Represión. Estos son solo algunos de los elementos que marcaron a la Generación Beat, ¿También a ti te parecen conocidos?
Aunque nos separa más de medio siglo, la Generación Beat y la Generación Z comparten un espíritu de época notablemente similar: Ambas somos generaciones que nacieron como una respuesta crítica al mundo que heredaron, manifestando el descontento a través del rechazo a las normas establecidas, la búsqueda de autenticidad y el uso de las herramientas al alcance para construir una nueva identidad cultural.
Cambio climático. Genocidio. Guerras. Suicidio. Migración forzada. Crisis nuclear. Algoritmos. Intervención estadounidense. Aparato sionista apuntándonos desde satélites. Desesperanza. Sí, I’m beat.
"Vi a las mejores mentes de nuestra generación destruidas por la locura [...] En medio de tensiones geopolíticas que no pueden controlar. Aquellas que fumaron un porro con trago de cerveza, boca incendiándose con el tabaco del Capitalismo tardío, esperanza fragmentada en la ventana rota de tus ojos, perreo triste y perpetuo con las nalgas condenadas, heridas con vidrios de botellas rotas, escuchando la nostalgia de un Llamado de Emergencia ¿Esos misiles nos atacan o nos defienden? Soñando con la ilusión de una Palestina libre y de la casa propia, sueños sangrantes en la almohada, restos arqueológicos de casas agujereadas de bala: daños colaterales de la guerra contra el narco [...] Las vi exigiendo tranquilidad, como esa que solo se logra con la dosis adecuada de risperidona y diazepam."
-Elaboración propia.
SANTIAGO ÁVLIA
COLABORADOR
Lic en Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco.
Me gusta zarpar hacia la utopía, pero mi corazón late al ritmo de un naufragio. ¿Escritor? ¿Artista? ¿Empleado? ¿Joven? ¿Anciano? Mi única vocación es descubrir que nunca soy quien creo ser.


