CINE MEXICANO: 16 DE NUESTRAS PELÍCULAS FAVORITAS
En honor al día nacional del cine mexicano, el equio editorial de DOBLESIETE recopiló algunas de sus cintas nacionales favoritas.
CINEPELÍCULASCINE MEXICANO
Equipo Editorial
8/20/202613 min read


El cine mexicano ha atravesado distintas etapas a lo largo de su historia:
Épocas de gran apoyo y otras de abandono, momentos en los que ha sido celebrado y otros en los que ha sido infravalorado. Pero, sobre todo, ha sido un reflejo de nuestro México lindo y querido, con todas sus contradicciones, dificultades y riquezas. A través de sus historias, personajes y escenarios, el cine ha retratado un país marcado por la desigualdad, la injusticia y los problemas políticos y sociales, pero también por la solidaridad, la resiliencia y la calidez de su gente. Un México que, con sus luces y sombras, se reconoce en la pantalla grande.
Por eso, para conmemorar el reciente Día Nacional del Cine Mexicano, el equipo de DOBLESIETE quiere celebrar nuestro cine y reconocer a todas las personas que hacen posible que estas historias lleguen a la pantalla. Para conmemorarlo, compartimos algunas películas mexicanas que consideramos imperdibles y que vale la pena descubrir, redescubrir y, por supuesto, disfrutar.
POR SanTIAGO AVILA
Temporada de patos, Fernando Eimbcke, 2004
“No me gusta repartir pizzas. Pero como dice mi tía Lucha Elena, las oportunidades en la vida son como los tiros que tiene una escopeta… y yo ya me gasté los míos” es una frase fundamental que dice uno de los personajes de esta cinta y que, a mí parecer, captura la esencia de esta historia. Hay quien dice que esta película es aburrida, y he de admitir que tal vez sí lo sea, porque ese es el punto. Dos amigos adolescentes, con un contexto familiar complejo, se aburren un domingo -a veces los domingos se sienten en blanco y negro- a causa de un apagón que les impide jugar videojuegos. Se ven obligados, entonces, a convivir con dos invitados no deseados: Una vecina que quiere dejar de sentirse sola y un repartidor de pizza lleno de hartazgo. La película retrata muchos temas en una sola historia: Los retos de la pubertad y de la adolescencia, la soledad, la adultez joven y la frustración de no poder cumplir sus sueños.
Güeros, Alonso Ruizpalacios, 2014
“Mi papá decía que si el mundo era una estación de trenes y la gente los pasajeros, los poetas no son los que van y vienen, sino los que se quedan en la estación viendo los trenes partir”. Tenoch Huerta, actor que interpreta a Sombra, uno de los protagonistas de la película, dijo en una entrevista que la cinta es una roadmovie que se desarrolla en Chilangolandia (Ciudad de México) donde cuatro personajes se lanzan a la aventura y en el camino se encuentran a sí mismos. La historia se desarrolla en el contexto de la huelga general de la UNAM de 1999, evento real que se opuso a la privatización de la educación superior en la universidad más grande del país. La película narra, implícitamente, el contraste de dos narrativas: Por un lado, el ímpetu revolucionario que mueve a una de las personajes, y, por el otro, la sensación de estancamiento y de inmovilidad provocada por la incertidumbre del futuro de las personas jóvenes. No obstante, este contraste obliga a lxs protagonistas a iniciar una travesía en búsqueda del sentido. Sin hacer spoiler, al final de la película uno de los personajes hace la pregunta: “¿En dónde estamos?” y otro le contesta: “En la Ciudad de México”, mientras una manifestación estudiantil para el tráfico de una de las urbes más concurridas y grandes del planeta. ¿Qué otra imagen podría representar, tan acertadamente, a esta ciudad? La película me recuerda a mis mejores amigos, a nuestras historias en la gran ciudad, en las veces que tomábamos los trenes del metro mientras gritábamos consignas y a las pequeñas luchas que hacíamos todos los días para crear un mundo mejor. Pero, sobre todo, me recuerda a la compleja belleza de ser joven: Época en la que queremos arrancarnos el corazón del pecho para entregárselo al porvenir.
Los Caifanes, Juan Ibáñez y Carlos Fuentes, 1967
“México en una laguna y mi corazón echándose clavados. ¿Qué cosa será el amor? Es hielo abrasador. Es fuego helado. Es una herida que no da cuidado.” Esta película es muchas cosas, y una de ellas, es un homenaje al icónico y odiado acento del dialecto de la Ciudad de México. La obra narra el choque entre la juventud de dos clases sociales: una pareja de burgueses y cuatro caifanes, forma despectiva y criminalizadora que se usaba para nombrar a las personas de los “barrios bajos” del Distrito Federal (ahora Ciudad de México). Con el llamativo lenguaje que se nos sale hasta la actualidad a las personas originarias de la zona metropolitana, los caifanes convencen al noviazgo de irse de juerga en conjunto. También parecida a un roadmovie, la cinta retrata el surrealismo de la vida nocturna capitalina, no solo por las escenas que se vivían en los cabarets de la época, sino también por lo absurda y caricaturesca que es la convivencia de dos sectores de la población totalmente diferentes pero que comparten la misma ciudad.
POR Oscar CASTELLANOS
Una película de policías, Alonso Ruizpalacios
Creo que las veces en las que me he sentido en verdad atontado por la dirección en la que decidió irse la trama de una película son contadas. Pero recuerdo a cada una de ellas con un amor muy puro porque como creadores de historias, o al menos como personas que ponen palabras una enfrente de la otra con otro sentido aparte de solo comunicar, siempre es asombroso el darnos cuenta como un simple pensamiento que difiere de lo usual puede crear una experiencia memorable, y eso es justo lo que encuentras viendo este documental. Lo que comienza ofreciendo una ventana inusual, directo a las vidas y tribulaciones de un par de personas en el cuerpo policial de la Ciudad de México, dejándonos ver, o incluso a hasta empezar a humanizar, a este grupo de personas que hemos crecido a temer o antagonizar, se transforma en un estudio de personajes que no esperas ver en la mitad de un documental. Y es por eso que la amo.
Vidas errantes, Juan Antonio de la Riva
Mucha gente que ve esta película la describe como el Cinema Paradiso mexicano, a pesar de que salió cuatro años antes, pero lo hacen con buena razón. Las historias son bastante similares, hablando del amor por las películas, de la gente que está detrás de los mágicos espacios en donde las disfrutamos, de este jaloneo espiritual que lleva a las personas a dedicar sus vidas a compartir aquello que aman de una manera tan profunda. Situada totalmente en poblaciones rurales de la sierra de Durango, Vidas errantes no te pide mucho, solo el presenciar la adoración de dos personajes, una oda completa al cine clásico mexicano, la búsqueda de un simple deseo en un simple tiempo. Y es por eso que la amo.
Enamorada, Emilio Fernández
Enamorada es una romcom. Es la romcom del hombre que llega a un lugar y por azares del destino se encuentra con una mujer que lo flecha al instante, una mujer fuerte, que también está por casarse con otro, y vemos la lucha del hombre por robar su corazón, ya sabes. Pero no estoy recomendando Enamorada por su historia, la recomiendo porque es una romcom con María Félix en su primer trabajo con “El Indio” Fernández, porque es una de las romcoms más preciosamente fotografiadas de todos los tiempos, con encuadres de la mano de Gabriel Figueroa que se quedarán en tu memoria años por venir, que se convierten en claras referencias a la belleza en pantalla. Un verdadero ejemplo de que una narrativa simple, en las manos de gente comprometida hasta los codos en su respectivo arte, puede elevarse a niveles legendarios. Y es por eso que la amo.
POR YAELZU M.
Los Olvidados, Luis Buñuel
En 1946 Miguel Alemán Valdés toma la presidencia de la república mexicana. “El cachorro de la revolución” como se le apodaba, prometía un panorama de progreso y modernidad al país. Universidades, hospitales y crecimiento vertical y horizontal de las urbes eran el plan a seguir y transformar a México en sinónimo de modernidad metropolitana. Claro que en este tranvía hacia el futuro no se puede llevar a todos, debe olvidarse a unos cuantos en el camino. Luis Buñuel presenta una historia que se contrapone al relato histórico del México de la mitad del siglo XX. Donde el progreso no llegó para todos y la desigualdad crece a pasos agigantados. Donde se nombran a aquellos que la historia simplemente suele correr debajo de la alfombra. Una historia que retrata a quienes viven en el marco de la historia, los olvidados del progreso. Buñuel también critica la fantasía del “pobre honrado” que gustaba tanto ver en películas de la época como “Nosotros los pobres” de 1947. Buñuel no busca un documental de la vida marginal, pero rechaza completamente el mito de la pobreza. Una historia cruda y emocional que se siente siempre más familiar de lo que a uno le gustaría. La película mexicana por excelencia y reconocida a nivel mundial por su increíble trabajo de dirección, “Los olvidados” de Luis Buñuel es una película que simplemente no se puede dejar pasar.
Amar te Duele, Fernando Sariñana
El amor adolescente es, por naturaleza, caótico. La historia del amor imposible entre dos jóvenes que deben luchar contra su familia, el mundo en el que viven o los mismos dioses es tan antigua como la sociedad misma. Popocatépetl e Iztaccíhuatl, Orfeo y Eurídice, Romeo y Julieta, Laila y Majnu. Todas luchan contra los grandes villanos de su historia. En esta versión de amor prohibido, Romeo viste un collar de conchas y la playera de Pumas. Ulises es un chico que vive en el México popular de los 2000. Su vida consiste en intentar asistir a clases mientras vive en un ambiente de drogas, delincuencia y grafiti, pero también de patinar con sus amigos. Un día coincide con Renata, una chica de clase alta que, a medida que conviven y se conocen mejor, se dan cuenta de que están enamorados y, como siempre ha sido desde el inicio de los tiempos, deberán luchar contra el mundo y específicamente contra un México desigual y lleno de prejuicios para poder estar juntos. Una historia emocional en todos los sentidos y una versión a la mexicana de la historia de amantes trágicos que tanto nos gusta a los seres humanos.
Por Yare Tenopala
Sueño en otro idioma, Ernesto Contreras
La diversidad de lenguas en el país conllevan la cantidad de historias y experiencias que en él se viven, ¿qué sucede cuando tanto la lengua como la historia están a punto de desaparecer? Un lingüista viaja a una comunidad en la selva para grabar las conversaciones de los últimos dos hablantes de zikril, una lengua de la que dicen se puede comunicar con los pájaros. Sin embargo, tras su llegada descubre que los últimos hablantes eran un par de mejores amigos que llevan más de cincuenta años sin hablarse. Esta película cuenta una historia tan vieja pero comúnmente callada, el miedo y el amor no necesitan de palabras para existir, pero sin ellas se sienten inertes. Usando el realismo mágico retrata la historia de dos hombres que sólo podrían hablar entre ellos, pero se niegan a hablarse, mientras, los fantasmas de su pasado los acosan y viven los problemas de una comunidad indígena que pierde su espiritualidad a causa de las exigencias del día a día.
Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades, Alejandro González Iñárritu
Iñárritu hace uso de toda su capacidad de narración y visión cinematográfica para darle una imagen surreal a sus pensamientos más íntimos. Explora su crisis de identidad nacional, desempeño laboral y sus problemas familiares. Con una narrativa nada confiable, el espectador debe conectar una historia tan fragmentada como la memoria, con elementos tan fantásticos como los sentimientos que conforman una reflexión personal única de Iñárritu pero exclusiva de nadie. Silverio Gama, un periodista y documentalista mexicano, está camino a recibir un premio al mérito en Estados Unidos. El por qué y dónde de este reconocimiento lo atormentan con una reflexión de toda su vida laboral y personal, preguntándose por qué lo merece y a dónde lo ha llevado.
Por Daniel Mira
Tótem, Lila Avilés
Una película que representa lo que es ser niño, descubrir lo maravilloso del mundo y las terribles verdades de este. Desde el punto de vista de Sol, su protagonista, la película nos adentra en lo que preocupa y calla uno cuando es pequeño. Es ver cómo la ternura y la inocencia se quebrantan ante los hechos. Te hace recordar el dolor que vives cuando aceptas que alguien que amas pronto ya no estará. Es una película que conmueve y duele al mismo tiempo, refleja la muerte de la elusividad y el inicio de la aceptación. Tótem es una de las mejores narrativas mexicanas de los años recientes.
La Región Salvaje, Amat Escalante
Parece que la premisa de una criatura, caída del espacio, que satisface sus “necesidades biológicas” manteniendo relaciones eróticas con humanos, parece una premisa simple y extraña por sí sola, pero en realidad la película es más que eso: La trama es un pretexto para abordar temas como la represión del deseo, la miseria, la homofobia, la insatisfacción sexual entre otros más. Inspirado en el clásico Possession de Żuławski, Amat Escalante demuestra que el sexo muchas veces es puesto como tabú y esto puede llegar a ser muy peligroso. Recomiendo esta película siempre y cuando su misma descripción no resulte incómoda.
Sujo, Astrid Rondero y Fernanda Valadez
Un drama mexicano muchas veces es sinónimo de violencia y narcotráfico. Existen muchas películas que abordan estos temas, muchas de ellas buenas y Sujo no es la excepción. Sin embargo, esta hace algo diferente, pues a diferencia del mensaje fatalista de las otras, Sujo es una niebla de esperanza, al menos así lo proponen las directoras a partir de la segunda mitad. La película demuestra que seguir, aun con el peso de la sombra, es posible, así como lo es también cambiar el destino que parece impuesto. Así como el protagonista Sujo, huérfano víctima del narcotráfico, busca una nueva identidad alejándose de su raíz, esta película se abre paso como una propuesta novedosa entre tantas películas reiterativas que abordan la violencia de México. Por todo esto recomiendo ver esta película, además que pienso cuenta con uno de los mejores finales del cine mexicano que hay.
Por Majo Cuevas
Párpados azules, Ernesto Contreras, 2007
Una muy joven Cecilia Suárez nos regala una interpretación maravillosa como Marina, una mujer solitaria que, después de ganar un viaje para dos personas, se enfrenta a la incómoda realidad de no tener a quién invitar. Párpados azules es una película que te hace sentir genuinamente. Con una narrativa íntima y contenida, Ernesto Contreras construye una historia sobre la soledad, pero también sobre algo todavía más profundo: el abandono personal y la dificultad de conectar con los demás cuando hemos aprendido a vivir desconectados de nosotros mismos. Una película incómoda, melancólica y profundamente humana que demuestra que, a veces, la distancia más difícil de recorrer no es la que existe entre dos personas, sino la que existe entre nosotros mismos.
El Jeremías, Anwar Safa, 2015
Una película que nos cuenta la historia de Jeremías, un niño prodigio de un pequeño pueblo de Sonora que, a una edad muy temprana, tiene que enfrentarse a una pregunta mucho más complicada de lo que parece: ¿qué quiero ser? Un coming of age mexicano que nos recuerda que todo tiene su tiempo. Una película entrañable que nos hace reflexionar sobre la presión de tener que encontrar nuestro camino desde muy jóvenes y sobre la importancia de entender que no existe una edad correcta para descubrir quién queremos ser. Con frases imperdibles como la de la abuelita de Jeremías, quien le da un giro al famoso dicho “Al que madruga, Dios lo ayuda” con una versión mucho más sabia: “Al que madruga, lo encuentra todo cerrado”. Una frase que resume perfectamente la idea central de la película: no hay prisa; tarde o temprano, cada quien encuentra su camino.
Casi Divas, Issa López, 2008
Una historia que sigue a un grupo de mujeres de distintos estratos sociales, unidas por un mismo sueño: participar en un concurso para convertirse en la protagonista de una reconocida telenovela. A lo largo de la historia conocemos sus vidas, sueños y obstáculos, pero el concurso funciona como un pretexto para mostrarnos distintas problemáticas: los feminicidios de Ciudad Juárez, la discriminación hacia las mujeres indígenas, la realidad de las mujeres trans en las periferias, así como las desigualdades y riesgos que enfrentamos las mujeres. Una película que, detrás de una historia aparentemente ligera, ofrece una mirada crítica a las distintas realidades que conviven en México.
































