CÓMO CONSEGUIR CHICAS: EL ÁLBUM NÚNCA CONCEBIDO DE SPINETTA Y CHARLY GARCÍA.
El caos detrás de la colaboración más esperada del rock argentino.
ROCKMÚSICAROCK ARGENTINOLUIS ALBERTO SPINETTACHARLY GARCÍA
Por Daniel Mira
3/18/20266 min read


“Cuando Luis se encontraba con Charly, existía como una fascinación, había una cuestión de respeto, de cariño, de potencialidad entre ambos. Se emocionaban mucho los dos”.
-Patricia Salazar (Ruido de magia, Sergio Marchi)
Era 1985 y la idea de una colaboración entre Charly García y Luis Alberto Spinetta resonaba cada vez más.
Aunque ya habían colaborado anteriormente en “Canción De Dos Por Tres”, para el primer disco solista de Charly, y en “Total Interferencia” (tema con la mejor pluma de García y con una estructura spinetteana) para su tercer disco; el 25 de mayo de 1985, Spinetta hizo aparición en el Luna Park para formar parte de la presentación de “Piano Bar” de Charly García, talvez como forma de devolución; pues, hacía apenas dos semanas, en ese mismo lugar, había tocado junto a García, presentando el “Madre En Años Luz” de Spinetta Jade. En los dos conciertos tocaron “Una sola cosa”, canción que Luis Alberto Spinetta ofreció como “piedra fundamental” del que sería su trabajo en conjunto. Luis decidió partir aquel año en dos: la primera mitad para Jade, y la segunda al disco colaborativo. El problema, uno de los primeros, era que Charly quería llevar a cabo todas las ideas que iban más allá de las posibilidades que otorgaba un día con sus veinticuatro horas. La noticia de Spinetta y García rondando los estudios fue un hilo de fuego inmediato que no tardó en llegar a los cuarteles generales de Interdisc. Fue el productor discográfico, Bernardo Bergeret, quien alertó a Pelo Aprile, productor musical de la compañía. Hubo luz verde de inmediato. Charly García y Luis iniciaron trabajando en el departamento de Charly con una batería electrónica.
“Los temas que tenían eran dos, uno era “Rezo por vos” y el otro era “Hablando a tu corazón”. Ya habían registrado un demo de “Una sola cosa”, que fue lo primero en trascender”. -Pelo Aprile (Ruido de magia, Sergio Marchi). A pesar de ser adueñada por García en “Parte de la religión”, “Rezo por vos” es autoría de Spinetta. La contribución de Charly fue el riff con el que se identifica la canción hoy en día. El 1o de septiembre de 1985, el entusiasmo de esta composición, los llevó a Canal 7 para presentarla en el programa de Pepe Eliaschev: “Cable a tierra”. Fue entonces que comenzó el inicio del fin del álbum que iba a llevar por nombre “Cómo conseguir chicas”; pues mientras Charly cantaba con Luis en la televisión: “Y rompí las cortinas y me encendí de amor” (no “prendí las cortinas”, como se tiene erróneamente pensado, pues este verso fue cambiado en versiones posteriores al suceso), las llamas de un incendio devoraban las cortinas de su casa al mismo tiempo que Zoca, novia de Charly, se bañaba.
–¡Charly! ¡Se incendia tu casa! – le comunicó con urgencia Drutman, abogado de Pelo Aprile. Luis Alberto y Mariano López, su ingeniero de sonido, ayudaron a Charly a cargar con rapidez sus equipos en la camioneta Volkswagen del Flaco, y partieron rápido, junto a Pelo Aprile, hacia su casa en llamas. Zoca estaba bien, pero las pertenencias de Charly se habían esfumado. Existen dos versiones míticas de lo que pasó después: la primera asegura que Luis Alberto le dijo a Charly: “Es por mi culpa, demasiada energía”, quien en respuesta le arrojó un cenicero por la cabeza. La otra versión afirma que Charly le echó la culpa a Luis: “¡Esto nos pasa por cantar canciones religiosas!”. Cualquiera sea la veracidad de estas historias, la verdadera gota que derramó el vaso fue otra...
Cuando se disipó el humo del incendio, y Charly estuvo lo suficientemente recuperado, Spinetta y García accedieron a la insistencia de Pelo Aprile para comenzar a grabar el disco. “El problema del disco es que Charly quería ser el productor y poner la voz de Luis bien adelante en la mezcla. Y Luis siempre prefirió que estuviera entremezclada con los instrumentos. Charly le decía: ‘Con esa voz increíble que tenés, es un pecado no mostrarla más..." -Alejandro Rozitchner (Ruido de magia, Sergio Marchi). Cuando al fin pudieron coincidir en Moebio con Mariano López, la grabación del disco arrancó con “Rezo por vos”, la cual tuvo varias versiones, una de ellas alcanzando los ocho minutos. Charly, en algún momento, empezó a ponerse incómodo e intratable; le gritó a Mariano López: “¡Bájame esos auriculares!”. Mariano, simplemente cerró la sesión y se fue. A Luis la situación lo angustió. Charly García forzó los acontecimientos para que sucediera lo que quería: ir a grabar en estudios Panda con Breuer. Spinetta se dio cuenta de que las cosas iban mal, y llamó a su esposa Patricia, quien dejó a sus hijos y partió al estudio. Charly para ese entonces había optado por darse un baño de inmersión en la casa de una amiga; pues este, recién había ingerido pastillas ansiolíticas. Luis se quedó solo, guardando el equipo de ambos. “¿Pero ¿qué soy? ¿Un asistente?”, se preguntó.
“La relación entre Luis y Charly era muy cariñosa, cuando Charly estaba un poco mal, la presencia de Luis le hacía bien. Si García no estaba bien, Luis se ponía incómodo, le daba como una congoja”. - Mario Breuer (Ruido de magia, Sergio Marchi). Cuando García llegó a Panda, demasiado tarde por cierto, hubo una discusión entre él y Luis, quien le dijo que en ese estado no podía trabajar. “Vos estás bien porque la tenés a ella”, le recriminó Charly señalando a Patricia. Ella le ofreció a García ir a calmarse a Castelar (ciudad de Gran Buenos Aires). “OK voy, pero con dos putas”, comentó él. Cuando Patricia se rehusó, Charly le revoleó un paquete de galletitas por la cabeza. Spinetta se contuvo, tomó a su esposa del brazo y se retiró del estudio. Todo había terminado. Al final, por más que se tuvieran aprecio, no encontraron la manera de ceder uno con el otro.
Pronto llegaron los comentarios a través de la prensa. García dijo que Spinetta era demasiado familiero. Por el contrario, Luis Alberto simplemente concluyó en un: “Es un pelotudo”. Veinte años después, el flaco retomó el tema: “Nos quedamos con las ganas de hacer algo diferente; bajamos más de un metro de la superficie para profundizar. Él no estaba muy bien como para hacer un disco con otra persona, quería como dirigirlo; o todo lo contrario, pero se quedaba solo. Y el material suyo que barajamos era más para un disco solista que para un trabajo en colaboración. Y eso que trabajamos en dos canciones y apenas llegamos a grabar una sola. Fue terrible, pero a mí siempre me ayudó tener abundante material para salir con otra cosa. El quiebre del proyecto con Charly me sirvió para salir desde otro lado, con algo distinto, relativamente airoso, y definitivamente con otro vigor”. - Spinetta (Ruido de magia, Sergio Marchi). Después de la frustrada colaboración, tanto Luis Alberto Spinetta como Charly García incluyeron, en discos posteriores, algunas de sus propias versiones de las canciones del fallido álbum. Luis incluiría en Privé (1986), “Rezo por vos”, donde destinó a Andrés Calamaro a los teclados; “Una Sola Cosa”, que junto a “Rezo por vos”, conservaron su estructura general; “La pelicana y el androide”, una suerte de versión Riddley Scott sobre su historia de amor con Patricia; “Ventiscas de marzo”, rechazada por Charly para salir en Detectives de Fabiana Cantilo; y algunas más. “Pobre amor, llámenlo”, de este mismo disco, está inspirada por García y todo el caos acontecido.
“Hoy Carlos partió sin esperas desde un no-lugar/ y algo que noquea nos quedó aquí con el speed de la luz/ acaso un adiós/ un puente de Telecaster, no sé, no sé, oh/ pobre amor/ este amor”. - Spinetta (Pobre Amor, Llámenlo). Por el otro lado, Charly incluiría en “Tango” (1986), “Hablando a tu corazón”, junto a Pedro Aznar; su versión de “Rezo por Vos” en “Parte de la religión” (1987); y más recientemente “La Pelicana y el Androide”, en su último disco publicado “La lógica del escorpión” (2024), donde extrajo la voz del flaco de viejas grabaciones que encontró, para así poder incorporarlas a esta versión nueva. “Ellos dos siempre fueron un abrazo”. - Aníbal “La Vieja” Barrios (Ruido de magia, Sergio Marchi). Si bien nunca tuvimos ese disco soñado, con lo poco que nos otorgaron no es difícil imaginar que hubiera sido una obra maestra, probablemente de los mejores discos latinoamericanos jamás hechos, probablemente, pero nunca los sabremos. Solo queda disfrutar una y otra vez las joyas que sí nos dejaron estos grandes maestros del rock argentino.














