CONTRAPORTADA: THE VELVET UNDERGROUND & NICO
Esto lo disfrutarán sus nietos.
Por Yaelzu M.
10/26/20265 min read


A finales de los cincuenta el panorama musical estaba en una transformación constante de estilos.
La continua exploración de sonidos, el intercambio entre el rock británico y las propuestas de Estados Unidos eran un caldo de cultivo que abría paso a sonidos y personalidades distintas, distantes ya del Big Band y del rock de la década pasada. Aun con todo esto, a mediados de los sesenta la escena del rock estaba empezando a encontrar fórmulas que aseguraban el agrado del público y, sobre todo, el mayor número de ventas posibles. Por cada banda nueva, cinco intentaban replicar el sonido de las bandas más rentables del mercado. Es en este contexto que se publica, en 1967, el álbum “The Velvet Underground & Nico”. Álbum cuyo reconocimiento a los artistas responsables como al proyecto mismo llegaría muchas décadas después no solo por su sonido, sino por su influencia en la historia del pop.
El primer contacto
Todo inicia en Nueva York en 1964 por el vocalista Lou Reed, quien en conjunto con John Cale formaron la primera agrupación “The Primitives” y su sencillo “The Ostrich”. Tiempo después se unieron Sterling Morrison y Angus McLise formando la banda “The Warlocks”, que finalmente tomaría el nombre que todos conocemos basado en el título de la novela de Michael Leigh “The Velvet Underground”. El grupo tocaría abriendo para pequeñas presentaciones y grabaría cintas con canciones compuestas por Reed mientras tocaban en el Café “Bizarre” y, poco antes de ser despedidos, asistieron al café Paul Morrissey y Andy Warhol, quienes se planteaban añadir propuestas musicales para la Silver Factory. Es este encuentro entre Warhol y Reed lo que abre las conversaciones para un álbum de estudio producido por Warhol, el nuevo manager de la banda.
Nico
Tras volverse mánager de la banda, Warhol sugirió a Reed realizar un álbum nuevo con la producción de Warhol y con todo el apoyo de la Silver Factory. A cambio de esto, Warhol sugirió que The Velvet Underground colaborara con la modelo y actriz Nico, quien había trabajado al lado de Warhol en distintos proyectos cinematográficos, siendo su proyecto más conocido el largometraje “Chelsea Girls”. En un inicio Reed y sus compañeros rechazaron la idea, ya que sentían que era una forma de ceder el control sobre las decisiones de la banda. The Velvet Underground iniciaron las grabaciones del álbum presuntamente a inicios de 1967 en Nueva York. Reed grabó las voces de las primeras canciones del álbum y con los arreglos de Cale, Sterling Morrison y Maureen Tucker, quien sustituyó a su hermano Tim, el cual se marchó del proyecto un poco antes de conocer a Warhol. Tras la insistencia de Warhol y Morrissey, Nico terminó siendo la voz principal de tres temas y aportando vocales para una parte del álbum y al mismo tiempo trabajó en su álbum debut como solista “Chelsea Girl” en referencia a la película de la que formó parte.
El álbum
Son muchas las razones por las que “The Velvet Underground & Nico” terminó siendo un álbum con tanta mística. Partiendo desde la misma portada, la banana diseñada por Warhol y que en su primer lanzamiento constaba de un sticker que cubría otra banana rosa. La contraportada, que le costó a la disquera Verve una demanda con el actor Eric Emerson por el uso no autorizado de su imagen y que implicó la retirada de todas las copias por más de un año. Las canciones, tanto en forma como en contenido, representaban una perspectiva disidente de lo comercial. Las temáticas controversiales, la apertura a conversaciones que caen en el tabú, la técnica y el arreglo poco común, Joe Reed usando una guitarra con todas las cuerdas afinadas en la misma nota (él la llamada afinación “Ostrich”, la misma que usó en su primerísimo sencillo). Sobre las canciones con Nico, muchas personas creen que “Femme Fatale” está inspirada en ella, pero según Lou Reed, el principal escritor de las canciones, esta fue una canción inspirada en la actriz Edie Sedgwick, la Superestrella de Warhol. Nico fue la inspiración de otra canción en este álbum “I'll be Your Mirror”, sin embargo, la energía de Nico y timbre de voz la hace completa protagonista en las canciones en las que participa.








1: Lou Reed y John Cale (extremo a la derecha) cuando eran parte de la agrupación The Primitives, 1965.
2: The Primitives, 1965.
3: Nico en una de sus primeras sesiones profesionales como actríz, 1959.
4: Nico junto a Federico Fellini en la grabación de La Docle Vita, 1960.
¿Quién se hace cargo de esto?
Si le preguntas a cualquiera sobre quién produjo el álbum, probablemente te dirá que fue Andy Warhol el genio detrás del proyecto. Si bien algunos sitios y plataformas lo acreditan como productor, Warhol estuvo muy alejado de la labor creativa. Fuentes y testimonios de la banda relatan que fue trabajo de John Cale hacer algunos arreglos, así como de los ingenieros de grabación Norman Dolph y John Licata. Aun así, Cale asegura que fue Tom Wilson quien diseñó las pistas de prácticamente todas las canciones a excepción de un par de producciones propias del mismo Cale. En ese sentido, asegura Cale, “Warhol no hizo prácticamente nada” más allá de pagar por las sesiones de grabación. Por otro lado, al trabajar con múltiples artistas de diferentes medios, Warhol apoyó mucho la visión que la banda tenía y les otorgó la libertad creativa de su propio proyecto. También se dedicó a ser “la cara pública” y tomar responsabilidad ante la crítica y el ojo público, por lo que el grupo podía enfocarse completamente en crear y en explorar sus ideas. En ese sentido, el trabajo de productor de Warhol fue distinto a lo ordinario pero igualmente fundamental.
Recepción y Legado
Entre las dificultades de distribución, los problemas con la demanda de uso de imagen y el mismo enfoque independiente/disidente de “The Velvet Underground & Nico”, Las ventas del álbum alcanzaron apenas para entrar al Hot 200 por menos de un año. Las cifras rondan entre 10,ooo y 30,000 copias contando los dos lanzamientos. El contenido controversial y explícito en las letras de las canciones le garantizó su prohibición en las tiendas más populares, por lo que conseguir una copia no era sencillo. La emisión en la radio estaba fuera de toda discusión también, por lo que su distribución fue prácticamente un milagro. Las críticas tampoco apoyaron mucho a su recepción. Vance Johnston lo describió en el Tampa Tribune como “Varios sonidos confusos... mayormente depresivos y cualquiera que sea el mensaje fallé en pillarlo.” Don Lass escribió ese mismo año criticando el álbum, calificándolo de inanimado y “cliché” en la dirección equivocada echando en falta el “toque divertido” del rock más comercial.
Con el paso del tiempo y continuas revisiones en décadas posteriores, el álbum de Lou Reed y Nico ha sido reconocido como “adelantado a su época”, “difícil de entender para el momento en que se escribió”, “la presentación del género del art-rock”. En palabras del músico Brian Eno en 1982 cuando hablaba de las ventas del álbum que si bien sólo vendió cerca de 30,000 copias “cada persona que compró una de esas 30,000 copias inició una nueva banda”. “The Velvet Underground & Nico” revolucionó la historia del rock, sentó los fundamentos de lo que sería el pop de casi dos décadas después y a día de hoy es un símbolo del lado más transgresor y vanguardista del arte y una demostración de que existen creaciones que simplemente se entienden mucho, mucho tiempo después.
















1: The Velvet Underground, 1967.
2: Nico en el estudio, 1965.
3: The Velvet Uderground y Andy Warhol, 1967.
4: En el sentido de las agujas del reloj, desde la parte inferior izquierda: Maureen Tucker, Mary Woronov, Sterling Morrison, Gerard Malanga, el hijo de Nico, Ari Delon, Andy Warhol, Lou Reed, Nico y John Cale.
5: Andy Warhol y Lou Reed, 1967.
6: Lou Reed y Nico, 1971.
7 y 8: The Velvet Uderground, 1967.


