CUANDO ESCRIBIR SE VUELVE IMPRESCINDIBLE: AGUSTINA BAZTERRICA, LITERATURA O MUERTE
Detrás de la autora de misterio argentina.
LITERATURALATINOAMÉRICAAGUSTINA BAZTERRICACULTURA
Por Victoria Cassoli
10/14/20262 min read


Hay algo de voracidad en el acto de escribir:
Una necesidad de leerlo todo, de mirar con atención lo que otros pasan por alto, de reunir fragmentos de la experiencia hasta descubrir qué hacer con ellos. La literatura no nace necesariamente de una revelación, sino de ese trabajo persistente con el lenguaje y con el mundo. Escribir, para Bazterrica, no es esperar la llegada de una inspiración misteriosa: es un trabajo que exige lectura, obsesión, atención y una disposición casi voraz. La literatura se construye con lo que leemos, vivimos, sentimos e incluso con aquello que todavía no sabemos. Para Agustina la escritura puede pensarse como una manera de explorar los límites de lo humano, de acercarse a aquello que inquieta y de convertir las preguntas más incómodas en materia literaria. Vuelve sobre los autores que la formaron, dialoga con ellos, (hasta les hace un altar, como a Saer) y encuentra en sus procedimientos nuevas posibilidades para la propia escritura. Hay algo profundamente vital en esa relación: los escritores que admiramos continúan trabajando en nosotros y nosotras, incluso cuando ya no tenemos sus libros entre las manos.
A su vez, la literatura no es únicamente una forma de intimidad, también puede ser una forma de rebelión. Frente a la indiferencia, la normalización de la violencia y los sistemas de opresión, escribir supone negarse a aceptar el mundo como algo terminado: no para ofrecer respuestas definitivas ni para convertir la ficción en una lección moral, sino para abrir preguntas, desplazar certezas, volver visible y cuestionar todo aquello que es aceptado como natural.
Quizá por eso escribir exige una entrega que no siempre puede explicarse. Hay una dimensión del lenguaje que desborda la voluntad, una zona en la que las palabras parecen conducirnos hacia los límites, hacia una atención minuciosa de las posibilidades de la lengua. La escritura es, al mismo tiempo, oficio y riesgo; construcción y descubrimiento.
En las páginas de Bazterrica, la literatura aparece justamente como una manera de atravesar esos límites: escribir no garantiza más que un espacio para aquello que de otro modo permanecería mudo. Tal vez la disyuntiva entre literatura y muerte no sea una elección entre dos extremos, sino la expresión de una urgencia: escribir para seguir buscando, para no resignarse a una única versión del mundo, para transformar la experiencia en lenguaje sin agotar su misterio.
Y, cuando se escribe desde los cuerpos y las voces históricamente relegadas, hacerlo también para disputar el silencio que les fue impuesto. Frente a la finitud, la literatura no promete una salvación absoluta: ofrece algo menos definitivo y, quizá, más necesario: una forma de permanecer en la pregunta, de mirar de nuevo, de estar viva.


VICTORIA CASSOLI
COLABORADORA
Investigadora en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, Argentina.
Escritora, profesora de literatura. Colaboradora con medios culturales con textos sobre arte, literatura, historia y sociedad. Mi trabajo aborda la cultura, la política y el feminismo desde una perspectiva crítica y ensayística.


