DOS FISCALES: LAS REGLAS OCULTAS Y LAS PESADAS CONSECUENCIAS DE LA HONESTIDAD BAJO EL RÉGIMEN STALINISTA.
El director Sergei Loznitsa destila de la novela de Georgy Demidov.
CINE DE EUROPAPELÍCULASCINECRÍTICA
Por Oscar Castellanos
1/20/20263 min read


Es en los primeros segundos de la película en donde nos damos cuenta el lugar en el que vamos a existir por los 117 minutos que dura este filme.
Física, metafórica y políticamente hablando, la gran compuerta de metal negro que nos da la bienvenida nos abre la historia de una prisión que abarca toda la Unión Soviética, una prisión que castiga, amenaza y vigila a todos dentro de ella sin importar la gravedad de sus “crímenes” o su asiento en la sociedad.
Aleksandr Kuznetsov nos presenta una actuación sutil y poderosa en su papel protagónico como el fiscal Kornyev, un joven patriota apenas graduado al que le fue asignado el trabajo como representante legal dentro de esta prisión, fungiendo de manera muy acertada como el punto de inserción del público en este drama histórico que nos presenta la cruda, burocrática y paranoica realidad de aquellos que atravesaron La Gran Purga bajo el régimen de Stalin en el año 1937.
Kuznetsov carga la película de cocido lento sobre sus hombros y no flaquea ni una sola vez, acompañado de muchos actores y actrices que aportan bastante al mundo y a su viaje dentro de él, sin duda logran formar un ensamble dedicado que una historia tan pesada como esta necesita para empujar al público en esos momentos menos cargados del metraje.




Utilizando una relación de aspecto que nos hace sentir igual de atrapados en el mundo que los personajes, la fotografía de Oleg Mutu inyecta de vida, ansiedad y desolación este periodo muy real en la historia del mundo, en donde cientos de miles de personas fueron juzgadas, privadas de comunicación, torturadas y ejecutadas bajo sospechas no siempre reales e intentos de consolidación de poder del estado, quienes utilizaban a su policía secreta para evitar insurrecciones, pavimentando su miedo interno con la sangre de civiles inocentes, y esta historia es palpable en el aire gracias a la calidad de atmósfera que Mutu logra y que permea cada segundo del largometraje.
Optando por un estilo completamente estático en sus tomas, Mutu intercambia ese posible dinamismo que llegaría con el movimiento por un enfoque total en el impacto de cada ángulo y su composición, lo que nos ofrece escenas llenas de intencionalidad e incluso ayuda mucho a transmitir un sentimiento de estagnación que ayuda con el desarrollo atmosférico de la obra.
Es claro ver que el deseo central de esta adaptación, y como extensión, de la obra del autor original, es relatar los niveles de injusticia por los que sufrieron los ciudadanos de la USSR, algo que el director, Sergei Loznitza, empuja al centro del film y remarca en cada curva que da la historia en donde se nos presentan rodajas de vivencias de personas ignoradas, malinterpretadas y traicionadas por el mismo estado que llaman su patria.
Es precisamente esta combinación de una cinematografía atmosférica y dedicada, una dirección inquisitiva y directa, preocupada por cada pequeño detalle, junto con un trabajo de actuación espectacular que sirve, entre muchas otras cosas, como emulsificador, que esta historia de injusticia logra demostrar de principio a fin el porqué relatos, como el contado por Loznitza, sólo ayudan a solidificar el dicho atemporal de “quien no conoce su historia estará condenado a repetirla” Dos Fiscales (2025) tuvo su estreno mundial en la 78a edición del Festival Internacional de Cine de Cannes en donde fue nominado a la Palma de Oro y fue el ganador del premio François Chalais, otorgado a películas por su dedicación al trabajo periodístico.
El director Sergei Loznitsa destila de la novela de Georgy Demidov, la arbitrariedad del “poder” del trabajador legal bajo un estado totalitario, ilustrando la trágica historia de un fiscal en su intento de orgullo partidista, logrado con una fotografía espectacular y actuaciones estelares.
OSCAR CASTELLANOS
COLABORADOR


Lic. en Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México.
Crecer sin una pasión es más normal de lo que piensas, no estás solx. Para poder tener una vida plena tienes que probar la cocina veracruzana. Peripheral Vision de Turnover es el único álbum que me tatuaría. Mis cuatro películas favoritas son: Chicken Little, Mamma Mía 2, La chica que saltótiempo y Linda Linda Linda.
