E DE ESTÉTICA DEL HAMBRE Y EL CINE LATINOAMÉRICANO
Los descendientes del Cinema Nuovo
CINESOCIALMÉXICOLATINOAMÉRICA
Por Santiago Avila
10/2/20266 min read


A mediados de la década de los cincuenta, mientras que Hollywood tenía una de sus épocas más brillantes, en Brasil se estaba pensando en nuevas formas de hacer cine.
En 1955, con actores sin experiencia, nació el Cinema Novo, una corriente que buscaba expresar las contradicciones de la época y que tenía como personajes centrales a las personas de lugares rurales y la migración de dichas personas a las favelas de las grandes ciudades. Inspirada por la Nouvelle Vague francesa y el neorrealismo italiano, su lema era: "Una cámara en la mano y una idea en la cabeza". Diez años más tarde, en 1965, el cineasta brasileño Glauber Rocha se postró en Génova, ante una sala llena de europeos, para presentar su manifiesto "La estética del hambre", que, entre otras cosas, denunciaba cómo nuestras realidades latinoamericanas son exotizadas. "Mientras América Latina lamenta sus miserias generales, el interlocutor extranjero cultiva el gusto por esta miseria".
El Cinema Novo contrastaba por completo con los valores y las historias hollywoodenses y con las producciones brasileñas de "gente rica, en casas bonitas, en automóviles de lujo, filmes alegres, cómicos, rápidos, sin mensajes, de objetivos puramente industriales." a las que Glauber llamaba películas digeribles, prácticamente mercancías estériles que no tenían ningún valor ni propósito más que ocultar la realidad de América Latina. Para él, el cine era un territorio político, pues el Cinema Novo sí tenía un compromiso con la verdad, casi periodístico, aunque contara historias semi-ficticias. Además, este tipo de cine era una manera de visibilizar las problemáticas sociales que, para el ojo europeo o estadounidense, eran inexistentes. Lo que no se nombra no existe. En su manifiesto nos dice: "he ahí el punto inicial para que el colonizador comprenda la existencia del colonizado; solamente concientizando su única posibilidad, la violencia, el colonizador puede comprender, por el horror, la fuerza de la cultura que él explota. Mientras no levanta las armas, el colonizado es un esclavo: fue necesario un primer policía muerto para que el francés volteara a ver a un argelino."
Irónicamente, este tipo de películas fueron sumamente exitosas, no solo en Brasil, sino en el extranjero. No necesariamente porque las personas del Norte Global extendieron su mirada y entendieran con un poco de profundidad lo que implica la colonización y el hambre, sino porque, ante sus ojos, la violencia y las condiciones latinoamericanas eran prácticamente inconcebibles. Les era algo tan ajeno, que ni siquiera les parecía algo creíble. En el mismo manifiesto, Rocha dice: "Para los europeos es un extraño surrealismo tropical. Para los brasileños es una vergüenza nacional". Después de la creación del Cinema Novo en 1955, y aunque algunos historiadores de cine estén en desacuerdo conmigo, considero que con el paso de los años, esta idea de atreverse a mostrar historias más cercanas a la realidad de la gente común fue extendiéndose por la región.
Por ejemplo, en México se consiguió la primera nominación a un Premio Óscar con la película Macario de 1960, una película que retrata, literalmente, cómo un campesino hambriento pierde el interés por la vida y termina hablando en el monte con dios, el diablo y la muerte después de intentar comer un guajolote robado. De ahí el nombre "estética del hambre", las condiciones de personajes en condiciones desfavorables se convirtieron en algo atractivo: un extraño surrealismo tropical que cuenta historias de "personajes comiendo tierra, personajes comiendo raíces, personajes robando para comer, personajes matando para comer, personajes huyendo para comer, personajes sucios, feos, descarnados, viviendo en casas sucias, feas y oscuras".
El Cine Latinoaméricano contemporáneo
La estética del hambre sigue completamente vigente aunque los tiempos hayan cambiado. Hé aquí algunas de las películas más aclamadas:
Pizza, birra, faso (1998)


PIZZA, BIRRA, FASO (Argentina, 1998)
Una de las películas más representativas del Nuevo Cine Argentino. Cuenta la historia de unos jóvenes empobrecidos que habitan una misma casa y realizan pequeños robos en las calles de Buenos Aires para sobrevivir.


RATAS, RATONES Y RATEROS (Ecuador, 1999)
Considerada una de las obras más famosas del cine ecuatoriano, trata sobre un adolescente que realiza robos menores hasta que se encuentra con su primo ex convicto. Su vida, entonces, se convierte en un bucle de violencia del que parece que no hay escapatoria.




LOS NADIE (Colombia, 2016)
Ganadora del premio a la mejor película en la Semana Internacional de la Crítica del Festival de Cine de Venecia, cuenta la historia de cinco jóvenes precarizados, otra vez, que sueñan con viajar por todo el continente y encuentran en el arte callejero y la música una oportunidad para escapar.
AMORES PERROS (México, 2000)
Nominada al Óscar y realizada por Alejandro González Iñárritu, entrelaza tres historias de personas hambrientas en la Ciudad de México, ya no solamente en la condición física de la desnutrición, sino de condiciones precarias: el joven empobrecido que abandona a su perro de pelea, una modelo que pierde la pierna y un "teporocho" que acude a la violencia para sobrevivir. La película podría resumirse en los fotogramas de los perros agonizantes que muestra la cinta.




BACURAU (Brasil, 2019)
Ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes es una fiesta de sangre y resistencia. La población del pueblo de Bacurau descubre que no aparecen en ningún mapa y descubren, poco a poco, que un grupo de extranjeros del norte global aislaron su lugar de origen para usarlos como presas de cacería humana deportiva.
LA MSITERIOSA MIRADA DEL FLAMENCO (Chile, 2025)
Ganó la sección Un certain regard en el festival de Cannes y cuenta la historia de una niña que vive en un precarizado pueblo minero del desierto del norte de Chile. Ella se vuelve testigo de cómo su madre adoptiva (una mujer trans) lucha contra una enfermedad y contra la estigmatización de la misma.


