FRENTE A FRENTE CON: BESTIA BEBÉ

La agrupación argentina nos cuenta sobre su nuevo álbum previo a visitar México.

MÚSICAROCKROCK ARGENTINOMÚSICA LATINA

Por María José Aguilar

6/22/202611 min read

En sus canciones siempre siento que aparece este elemento de lo cotidiano. ¿Cómo ha cambiado tu mirada sobre la amistad, el barrio y crecer desde que empezó el proyecto?

No sé si cambió tanto en el sentido de cambiar, pero seguramente evolucionó, maduró, y creo que le doy cada vez más valor a ese tipo de cosas. Se las daba cuando conocí a los chicos —ya tenía amigos de antes, pero nos llevamos muy bien entre nosotros— y la banda es una excusa también, más allá de la cuestión artística o laboral, para tener un espacio para compartir. Se nos presenta la oportunidad de viajar mucho, de aprender sobre música, que nos gusta un montón. Con respecto al barrio también hay una identidad muy fuerte, porque ensayamos en lo que era la casa familiar de Tom, que es el compositor de la banda, nuestro líder. Sigue siendo nuestra base de operaciones: ahí guardamos los instrumentos, ahí nos juntamos antes de cada show. Yo vivo cerca, Tom también. Supongo que lo que pasó estos años no sé si cambió tanto, pero sí estamos cada vez más arraigados a la unión que tenemos entre nosotros, a la música y a nuestro barrio.

Ustedes se forman en el barrio de Boedo, ¿Qué elementos de este lugar siguen teniendo impacto en tus canciones?

Boedo es un barrio muy lindo, tranquilo, de clase media, ni alta ni baja. No sé si tiene una influencia directa en las canciones, sobre todo en las primeras, pero hay algo de eso: tiene que ver con nosotros, con que somos bastante tranquilos, bastante normales.

Están toureando el nuevo disco, Yendo Rápido a Ningún Lugar

Sí, desde mayo.

¿Cómo llegaron a este nuevo paisaje musical?

La génesis de este disco tiene que ver con que Tom, hace un año y medio más o menos, se lesionó la rodilla jugando al fútbol, y tenía programada su operación para abril del año pasado. Justo se compró una Mac y empezó a componer un montón en su casa aprovechando esos meses. Nosotros somos una banda que en estos 12, 13 años juntos no para nunca, tocamos todo el tiempo, somos muy activos. Ese fue un parate forzado de un mes y medio, dos, que para nosotros es un montón de tiempo, y él lo aprovechó para componer las canciones. Cuando volvimos a juntarnos nos empezó a mostrar las maquetas, hechas en su mayoría en GarageBand. "El Atrevido" empieza con una influencia medio Manchester, medio Stone Roses, medio Happy Mondays —esa es la pauta del principio, con el intro y la base de batería y bajo— pero después el tema llega a un estribillo medio Nirvana, grunge, todo súper distorsionado. Supongo que así se llegó a eso, y Tom experimentó un montón las posibilidades de la tecnología, porque en este caso nos saltamos la etapa de la sala de ensayo y de aprendernos los temas juntos. De hecho ahora estamos a full con los ensayos del disco, porque todos grabamos nuestras partes sobre una idea que ya estaba medio armada, y ahora estamos viendo qué grabó cada uno y tratando de ensamblarlo para que suene bien. Fue el proceso inverso: antes sonaba bien en la sala y lo llevábamos al estudio; ahora había una maqueta, se siguió esa idea en el estudio viendo muchos detalles del alcance de la grabación y producción, y ahora estamos tratando de traerlo a la banda. Está sonando bastante bien, hoy justo tuvimos ensayo.

Personalmente, ¿qué has estado escuchando durante este proceso, o qué te ha influenciado?

Veníamos escuchando mucho el último disco de MGMT, que nos gusta mucho en general. Tom tenía esto de poder probar cosas nuevas: ahora estamos probando con baterías electrónicas, compramos un octapad para que el Polaco, el baterista, dispare sonidos, para complementar la idea de que no sea solo batería, bajo y dos guitarras. Ahora estamos tocando con Nina Carrara, que era tecladista de la banda original de Las Ligas Menores, y con el Tuku, un amigo nuestro que hace muchos años está con nosotros en otros roles —fue stage, fue sonidista— y ahora toca guitarras acústicas y percusión. Se amplió la formación en vivo; ojalá podamos ir a México todos. Eso también influye en pensar el alcance que pueden tener las canciones, porque incluso siendo 5 o 6 en vivo a veces sentimos que falta una capa más, de teclado o de algo, porque los discos tienen esa gracia de poder ir más lejos. Beck también es una influencia siempre, por lo ecléctico que es —tiene algo de rockero, algo de hip hop—. Flaming Lips es otra referencia, una banda que dentro de las canciones siempre propone algo, ruidos o ideas, no necesariamente psicodelia en nuestro caso, pero sí esa idea de correrse un poco, de rellenar o completar las canciones con otras ideas.

Tienen una colaboración muy interesante con Diego Ibáñez de Carolina Durante en la canción Si me voy no significa que te quiera menos, ¿Qué vieron en él que decidieron que era la persona indicada para colaborar?

Cuando empezó la canción a Tom le sonaba medio Carolina Durante, y nos pasó el tema diciendo que tenía la idea de invitar a alguien —había otros nombres también, para probar—. Como es toda una estrofa larga, la primera, solo acústica y voz, estaba la idea de que en los segundos fraseos, como una respuesta a lo que cantaba Tom, cantara otra persona. El tema le sonaba medio Carolina Durante a Tom, entonces era apropiado invitar a Diego a colaborar. Si se copaba, buenísimo, y si no, no pasaba nada, lo cantaba Tom solo o veíamos otra posibilidad. Por suerte dijo que sí enseguida: le encantó el tema y contamos con él. Pipe, el hermano de Tom, que nos viene grabando los últimos 3, 4 discos —también hace PA para El Mató y toca y graba con Santiago Motorizado—, es como nuestro productor y referencia. Él se ocupó de pasarle las pistas, Diego nos devolvió una vocal y Pipe terminó de mezclarlo.

Después de quince años haciendo múscia juntos ¿Qué partes de ustedes creés que siguen intactas musicalmente en su sexto disco?

Como te decía, estábamos retomando los ensayos, y en este disco más que en otros, porque antes los demos eran Tom tocando la guitarra en su casa con el micrófono del iPhone, una grabación hiper casera. Ahora con GarageBand pudimos traer una maqueta más extensa, con más posibilidades. El disco lo terminamos de grabar en el verano, en enero —las baterías se empezaron a fines de año, después fui yo con los bajos, después una guitarra, después la guitarra de Tom, después las voces, con el tema más cerrado, algunos overlaps de teclados—. Ahora que lo estamos trayendo a la sala, me doy cuenta de que lo que sigue intacto es que tenemos mucho sentido de pertenencia con esas canciones. Las hace Tom, pero realmente nos gustan mucho. Yo soy muy agradecido de tocar en Bestia, porque era mi sueño cuando era chico: yo escuchaba Green Day y cosas así, estaba en mi cuarto tocando la guitarra o una batería de aire, y lo que más quería era poder tocar temas en una banda que me gustara mucho. Eso se me cumplió, y sigo sintiendo ese sentimiento intacto cuando tocamos: tratar de que suenen bien, no solo en calidad, sino que estemos todos conectados con el tema, con nuestra parte. Eso sigue estando.


¿Cómo luce el panorama de la música en español desde tu perspectiva?

Para mí, cada vez mejor. Yo me crié como niño en los 90 y como adolescente en los 2000, y es esperanzador, aunque siento que faltan que cambien algunas cosas para que haya más lugar para la música nueva en español. Acá en Argentina hay un montón de bandas, de mucha calidad y de diferentes géneros —ahora está un poco de moda el post-punk, aunque todo pasa muy rápido—. Los chicos siguen agarrando guitarras y haciendo bandas, a pesar de que predomina el pop, el trap o el hip hop, incluso en los festivales de rock. Con respecto a lo que es en español puntualmente: como me crié en los 90 y 2000, donde había bandas en español, siempre había una cuestión de mirar para arriba, hacia Estados Unidos, y darle más valor a lo cantado en inglés. A mí me encantan muchas bandas que cantan en inglés, no es contra eso, sino tratar de ver qué hay en tu idioma; de hecho me encantan las bandas que cantan en su idioma. Creo que es otra manera de abrir el juego. No soy muy fan de las bandas, sin dar nombres, que apuestan por cantar en inglés pensando 100% en el éxito o la fama, cuando el español es el segundo idioma más hablado del mundo. Eso también tiene su alcance: creer y apostar por eso, y que el público acostumbrado a escuchar en inglés sepa que puede escuchar algo en el idioma que habla todos los días con su familia y amigos. Pero también deberían cambiar los medios, alentar más la música de su país o de la comunidad hispanohablante en general, incluyendo a España. Nosotros en España tenemos muy buena recepción, ahí se defiende mucho eso. Acá en Argentina estamos muy pegados a lo viejo.

¿Cómo sienten que cambia el recibimiento entre Argentina, España y otros países?

Supongo que ese es el espíritu de Bestia: tiene algo que contagia, que a la gente le gusta cantar, que la junta, que tiene un clima de celebración y de amistad. No es algo que buscamos forzosamente, pero se da. La gente viene, canta, está contenta, arenga. Hay mucho pogo, pero también mucho salto de alegría, es algo de compartir, no un pogo violento como el del hardcore. Vienen muchas chicas también, y está bueno eso. En España es muy parecido, como que se contagiaron de eso, también por internet: hoy podés ver cómo se vive un show en otro lado y la gente empieza a replicarlo. Antes el público argentino era considerado muy "sacado", y ahora veo que cuando una banda hace todo el tour por México, Brasil, Argentina, Chile... yo no soy mega fan de ninguna banda grande, no me interesa esa competencia de fans, de si se cantó más en un lugar que en otro, me parece una estupidez, aunque entiendo que a otros les importa. Hoy está muy compartido eso de ver cómo se vive en cada lugar, y lo veo parecido en España, aunque no tan "sacado" como acá —acá somos un poco intensos—. Pero se divierten, cantan, se prenden, van con camisetas de fútbol, cosas que nos sorprenden por la distancia. Nosotros tenemos nuestra forma de hablar, el yeísmo, y ellos lo cantan a su manera, y me parece que está buenísimo. Acá en nuestra ciudad es lo más divertido, pero allá en España también es muy bueno. Y cuando fuimos a México la última vez también estuvo muy bueno.

En su país hay un gran legado de artistas musicales. ¿Cuáles son los que más quieren dentro de la banda?

De las bandas clásicas argentinas que nos identifican, si voy a las más clásicas, creo que Los Redondos —Patricio Rey y su Redondito de Ricota— es tal vez la que más nos gusta en común. También nos gusta bastante Virus, escuchamos un poco de Sumo, Almafuerte dentro del heavy metal nacional. Y yendo a una influencia más directa que tiene que ver con lo que hacemos, creo que es mi banda favorita, y también de los chicos: El Mató. Ya tiene sus 20 años de banda, podría entrar también en lo "clásico", es una banda de gran consideración acá, y a nosotros nos influyó mucho no solo en el sonido sino en su forma de avanzar siendo independientes, haciéndose camino por su cuenta, como nosotros.

¿Cuál es la inspiración estética detrás de este disco? Por ejemplo, que han optado por hacer videoclíps con estética tipo Handicam.

En esta época de tanta cosa digital, aprovechamos un poco la idea de recurrir a otras formas. En general no somos muy conceptuales con los discos: no es que porque "El Atrevido" tenga Handicam todo va a ser así, de hecho el video del segundo single, "Si me voy no significa que te quiera menos", se hizo con una cámara más buena, con un amigo. Pero sí está siempre este espíritu do it yourself, de hacerlo uno mismo: así filmamos el primero, entre nosotros mismos, con nuestro amigo Juan Pablo Menchón, que siempre nos hace visuales en los shows en vivo. Fuimos a una reserva ecológica acá en Argentina e hicimos una secuencia. Sobre la tapa del disco: todavía no se develó, va a pasar cuando saquemos un single más, pero es una foto nuestra del último día de grabación de baterías en el estudio. Tom tenía una cámara analógica que había comprado para las giras, para tener fotos cuando faltan para un flyer o promocionar una fecha. Agarró la cámara e hizo una selfie analógica, y quedó una foto muy buena, muy orgánica, nos reímos mucho. La vimos tiempo después y a Tom le encantó, quiso que fuera la tapa, y quedó buenísima. No sé si hay una línea conceptual clara, porque en general no somos muy conceptuales, pero sí detecto que "El Atrevido", el segundo video y la tapa tienen todos una cuestión medio analógica.

¿Qué es lo más difícil de reinventarse en una banda a lo largo de una trayectoria larga?

Supongo que es un desafío, pero no sé si lo pensamos como "tenemos que reinventarnos, salgamos a tocar con sombreros y trajes de astronauta". No es nuestro estilo. Yo no nos pienso tan indies en el sonido particularmente, aunque nos gusta Pavement y nos gustan las canciones en general dentro de ese universo del indie rock que curtíamos cuando empezamos la banda, medio Weezer, Pavement. No sé si pensamos tanto en reinventarnos como en no repetirnos. Si escuchás con atención, los discos de Bestia no se parecen entre sí, y lo veo como algo bueno, ese es el horizonte. No tanto reinventarse, sino no repetir lo que ya hicimos, como esos discos parecidos al primero, hiper indie, más tranquilo, con guitarras acústicas. Ahora tenemos el desafío de que hay más instrumentos, baterías electrónicas, los teclados tienen más presencia, ya sea como melodía o como colchón. Tratamos de no repetirnos, pero no de reinventarnos del todo, porque cuando algo sigue funcionando lo tenés que mantener.

De izquierda a derecha: Marcos Canosa, Mariano "Polaco" Ocorso, Tom Quintans, Chicho Guisolfi. Imágen de cortesía.

BESTIA BEBÉ son: Marcos Canosa (guitarra), Mariano "Polaco" Ocorso (batería), Tom Quintans (voz), y Chicho Guisolfi (bajo).

Intereses fuera de la música: libros, cine, viajar, fútbol.

En el barrio porteño de Boedo, surgió hacia 2009 la idea de una agrupación. Con un nombre amenazantemente tierno, Tom Quintans escogió Bestia Bebé después de que Javier Sisti Ripoll, guitarra de los 107 Faunos, le apodara Tom la bestia bebé. Alejado del sonido krautrock de su agrupación previa, Go-Neko!, Quintans junto a Bestia Bebé ha demostrado desde 2011 que el rock puede ser también la excusa perfecta para olvidarse del entorno y entregarse a disfrutar la vida rodeada de los amigos. Provenientes de un país con gran tradición lírica, desde clásicos melancólicos como Leonardo Favio a quejumbrosos rebeldes, como Luca Prodan, la agrupación es la viva prueba de que el ímpetu y la fuerza de la autogestión —como les ha enseñado Santiago Motorizado de Él Mató a un Policía Motorizado— son los sellos característicos que le han permitido a la escena argentina llegar más allá de su tierra y caber en todo tipo de espacios, pues la banda ya ha toureado Europa y su propio continente. A un par de meses de su visita a Méxcio, palticamos con Chicho Guisolfi sobre su sexto disco de estudio, Yendo Rápido a Ningún Lugar, un material que te hace tanto añorar como bailar.

Fotografía: Juan Francísco Sánchez.

MARÍA JOSÉ AGUILAR

EDITORA EN JEFE

Lic. en Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Me creo una chica Almodóvar. La música es mi vida, el cine mi pasión. El boing de mango y la cerveza modelo son mi combustible.