NOBEL GOES ELECTRIC?
Bob Dylan y el Nobel de literatura.
MÚSICAROCKLITERATURABOB DYLAN
Yaelzul M.
5/6/20265 min read


En 2016 las oficinas de Estocolmo se sacudieron al revelar que el ganador del premio de literatura se le otorgaría al compositor y cantante estadounidense Bob Dylan.
Este suceso poco común generó opiniones divididas y reacciones varias ante el gremio de escritores. Para mucha gente esta entrega representa un precedente a la forma en la que se entiende el Nobel de literatura, que hasta ese año se reservaba para novelas y ocasionalmente a poesía. En el artículo de hoy recordamos la historia del cantautor y Nobel de Literatura Bob Dylan, así como los motivos que llevaron al ícono del Folk a ser merecedor de la presea suiza.
Robert Dylan, nacido como Robert Allen Zimmerman en 1941 en Estados Unidos, es un cantante y compositor de folk americano. Durante sus más de 50 años de trayectoria Dylan fue una de las caras más importantes del género junto a nombres como Joan Baez y Woody Guthrie. Sus primeros LP 's “The Freewheelin’ Bob Dylan”, “ The times they are A-Changin’” y “Another Side of Bob Dylan” fueron éxitos de la época y se consideran parte de las grabaciones más influyentes de la lírica del folk del siglo XX. A pesar del éxito, Dylan ha sido el ojo público de múltiples polémicas relacionadas a su carrera musical, siendo una de ellas el caso retratado en el libro “Dylan Goes Electric” de Elijah Wald.
Tras la publicación de varios éxitos y con un estatus de estrella en la escena, Bob Dylan estremece a la industria con la grabación del álbum “Bringing It All Back Home” en 1963, donde las introducciones de sus temas se hicieron con guitarra eléctrica, instrumento que iba contra todo lo que representaba el sonido acústico característico del folk. Esta decisión, si bien trajo un sonido diferente e incluso innovador, fue interpretado como una traición al género que lo vio surgir al estrellato. Todo el tema se intensificó cuando en 1965 Dylan subió al Festival de Folk en Newport, el festival de folk más importante de la época, con un acompañamiento de guitarras eléctricas listo para interpretar los éxitos de sus nuevos álbumes “Highway 61 Revisited” y “Blonde On Blonde” con un sonido más cercano al rock. El público abucheó duramente a Dylan al punto que tuvo que retirarse tras tocar solamente tres canciones. A pesar de la polémica, Dylan continuó buscando y explorando nuevos sonidos y los LP 's de su “época eléctrica” se consideran clásicos de la historia del rock.
La forma de escribir y de cantar de Bob Dylan no fue siempre del agrado de todos. Algunos definían sus letras como “pretenciosas” o “innecesariamente profundas” por lo que suponían una barrera para un gran sector del público. Otro aspecto que resaltaba entre las audiencias era su voz áspera. La escritora Joyce Carol Oates escribió al respecto “Cuando escuché por primera vez esta voz muy joven, áspera y aparentemente inexperta, francamente nasal, como si pudiera cantar el papel de lija, el efecto fue dramático y electrizante”. Ya sea por el contenido de sus letras o la tesitura de su voz, lo cierto es que Dylan siempre fue un artista que daba qué comentar entre la gente que lo escuchaba.
A lo largo de su carrera, Bob Dylan ha escrito temas referentes a problemáticas sociales de su época además de menciones y comentarios donde refleja su postura frente a temas como la guerra, el estatus quo, la religión y la vida. Junto a Joan Baez, una figura fundamental en la historia profesional y personal de Dylan, escribieron temas referentes a temas de actualidad como fue “Only A Pawn In Their Game”, canción que hace referencia al asesinato del activista afroamericano Medgar Evers. Otras canciones destacadas con mucha carga política también son “North Country Blues” y “Ballad of Hollis Brown” sobre las problemáticas que enfrentaba la clase trabajadora de Estados Unidos en la década de los sesenta.
Debido a su trayectoria y su escritura, Bob Dylan fue acreedor de múltiples premios que van desde Grammys, Globos de oro y premios de la Academia por varias de sus grabaciones. Es miembro del Salón de la fama de compositores y posee el título de Caballero de la Órden de las Artes y las letras. Su canción “Like a Rolling Stone” fue considerada “La mejor canción de todos los tiempos” por la revista “Rolling Stone”, revista que en el año 2000 lo llegó a considerar el segundo artista más influyente de la historia después de Los Beatles.
Fuera de los reconocimientos musicales Dylan consiguió múltiples títulos honorarios. En 2007 se le reconoció con el premio Príncipe de Asturias de las artes y tan solo un año más tarde obtuvo un premio honorario Pulitzer por “Su profundo impacto en la música popular y en la cultura norteamericana, marcado por sus composiciones líricas de extraordinario poder poético”. También recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en 2012. Aun con todo, ya desde 1996 Dylan empezaba a ser un rumor entre los nominados para el Nobel de literatura por diversos escritores y compositores, pero no es sino hasta el 13 de octubre de 2016 que la Academia Sueca le otorga a Bob Dylan el Nobel de literatura “Por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”.
En un año con nominados de gran talla como el mismo Haruki Murakami, Adonis el poeta, Phillip Roth y Joyce Carol Oates, las probabilidades de Dylan para obtener el título parecían pequeñas, pero terminó obteniendo el premio por el contenido y estilo poético de sus canciones. Aunque no pudo estar presente en la ceremonia de entrega del premio, sí preparó un discurso de agradecimiento donde abordó temas como los medios artísticos, sus alcances y sus limitaciones: “Las palabras de las obras de Shakespeare estaban hechas para ser representadas en el escenario. Del mismo modo, las letras de las canciones están hechas para ser cantadas, no leídas en una página. Y espero que algunos de ustedes tengan la oportunidad de escuchar estas letras como fueron concebidas: en concierto, en un disco o como sea que la gente escuche canciones hoy en día”.
Del mismo modo que en 1963, Dylan se volvió el centro de la conversación, pues era la primera vez que el premio se le otorgaba a un cantautor. Hasta ese momento, el Nobel de literatura era reservado para el formato de novela, siendo ocasionalmente reconocida la poesía. Es por eso que las opiniones divididas y las críticas a la decisión de la Academia Sueca no se hicieron esperar. Los comentarios provenían principalmente de escritores y autores que veían en la premiación a Dylan un mero capricho o movimiento motivado por la repercusión mediática antes que el reconocimiento a un “verdadero escritor”.
Reacciones irónicas como la de Rabih Alameddine, quien comentó por Twitter: “Que Bob Dylan gane un Nobel de Literatura es como si a la Sra. Fields le otorgaran 3 estrellas Michelin”. Otros comentarios como el de Pierre Assouline fueron más directos al decir que el Nobel de Dylan fue “Un desprecio a los escritores”. Otros autores tuvieron opiniones más neutrales como es el caso del escritor noruego Karl Ove Knausgard quien comentó “Estoy muy dividido. Me encanta que el comité del Nobel se abra a otros tipos de literatura —letras de canciones, etc. --. Creo que es brillante. Pero saber que Dylan es de la misma generación que Thomas Pynchon , Philip Roth y Cormac McCarthy hace que me resulte muy difícil aceptarlo”.
Otras personalidades elogiaron el reconocimiento. Escritores como Stephen King, Oates y Billy Collins remarcaron la decisión de reconocer el trabajo liricista de Dylan llamándolo “heredero de la tradición bárdica”. Ya sea por experimentar con sonidos novedosos en el folk o por aceptar premiaciones literarias, lo cierto es que la carrera de Bob Dylan se ha caracterizado por romper con lo preestablecido y por irrumpir de formas novedosas en la tradición y la cultura popular, dándole un lugar entre las figuras más importantes de la industria musical.














