PATTI SMITH: PUNK Y POESÍA

Lo más importante en la vida y obra de la madrina del punk.

PUNKROCKMÚSICAPOESÍAPATTI SMITH

Por Alex García

1/23/20267 min read

Patti Smith revolucionó la música con poesía.

La vocación artística se encendió en ella en su adolescencia cuando encontró en los libros y el rock and roll un escape de su vida. Bob Dylan, James Brown, John Lennon y otros se volvieron inspiraciones para Smith, cuya música hacía bailar a la joven Smith hasta hacerla sentir libre. Sin embargo, su mente, su espíritu de cierta forma, encontró esa libertad en la literatura. Muchos autores marcaron su juventud, pero hubo un poeta que la cautivó más que ningún otro: Arthur Rimbaud. Este poeta francés del siglo XIX fue un pilar fundamental en su vida y en su carrera.

A los 19 años se da cuenta que la vida en el campo no la llena tanto como el arte, por lo que se propuso de manera determinante a construir una carrera creativa en Nueva York. Ahí estaba la promesa de libertad. A partir de ese momento, su sueño más grande se convirtió en vivir del arte. Es entonces que agarró sus cosas, un libro de Rimbaud y abandonó su hogar. Su mantra y objetivo de viaje, y que se extendió a toda su vida, era ser libre. “I would never go back [...] I would be an artist”. (“Nunca volvería atrás...Me volvería una artista.”) (Just Kids 18).

Sus primeros años allá fueron una constante búsqueda de identidad. Empezó haciendo dibujos y pinturas, pero este formato limitaba la imaginación a una imagen definida y permanente, por lo que se decantó por las posibilidades creativas que ofrecía la poesía. A través de esta fue explorandose a sí misma, empujando cada vez más la potencia de la palabra escrita para alcanzar esa libertad que da el autoconocimiento íntegro. Sin embargo, Smith necesitaba otras herramientas que le ayudaran a expresar aquello que la pluma no podía aún alcanzar, por lo que recurrió a la música. La combinación de la poesía y el rock generaron un nuevo sonido que explotaría en los setentas, junto con otros grupos. En esa misma década, Patti Smith se convertiría en “la madrina del punk.”

Contexto del Punk.

El punk es un movimiento que surge en Estados Unidos y el Reino Unido a mediados de los setentas como una respuesta en contra del privilegio elitista que el rock había conseguido en esa época. Ya no era un género transgresor que expresaba la rebeldía de los jóvenes, sino que se transformó en música cómoda y pasiva que solo beneficiaba a los artistas consolidados. El punk se rebela y ataca tanto al rock como a los valores sociales rígidos, conservadores, y sobre todo, superficiales de la época a través de sonidos ruidosos, estructuras musicales desorganizadas y de temas crudos que reflejaban la realidad de los jovenes.

El CBGB fue una cuna para los exponentes más importantes de este movimiento. El primer grupo en tocar ahí fue Television. Tom Verlaine y Richard Hell formaron esta banda en los inicios de los setentas, y se caracterizaron por una música que oscilaba entre el garage rock y el punk. En este bar, la banda, sin saberlo, da pie a la primera ola del punk. Patti Smith conocía a Richard Hell como poeta antes que como el bajista del grupo, y gracias a la invitación de este y a la curiosidad de Smith de ver a un poeta tocando rock, la artista se sumerge en la escena emergente del punk. Al verlos en vivo, sus movimientos convulsivos y sus estructuras musicales desorganizadas y caóticas, queda fascinada. Entonces decide incursionar en la música. Sin embargo, la aportación particular de Smith al punk fue la poesía, la cual le dio esa energía que lo diferenciaba del rock y del garage rock.

Patti Smith en el hotel Chelsea, 1978.

La poesía que marcó a Patti Smith.

Patti Smith, como la madrina del punk, infunde a este género un rasgo fundamental de su poesía favorita: la estética de lo oscuro. Una antiestética. No se trata de poesía clásica ni romántica que se adhieren a estructuras formales ya establecidas, al contrario, ella se sentía atraída por aquellos versos intransigentes que rompían expectativas. Este tipo de poesía realzaba lo horroroso de lo mundano y lo escondido en el subconsciente como partes fundamentales de la creación artística. Sólo al abrazar lo oscuro del espíritu se puede expresar por completo el “yo”.

La libertad de expresión que brindó el punk a los jóvenes resuena mucho con el impacto que dejó Rimbaud en la sociedad. Aquel poeta francés que dejó su hogar a los 16 años para explorar la libertad del mundo exterior, que de niño escribía sobre los horrores del mundo cotidiano y el deseo de trascender, que moldeó el lenguaje a su conveniencia para expresar lo que sólo él podía sentir, y que rompió con formas y reglas poéticas, ese jovén rebelde reflejó algo en Patti Smith. La relación parasocial que formó con el poeta fue como si de un espejo se tratara, ya que este le reveló su profundo deseo de escapar del pasado y de buscar a su “yo”. Este viaje, para Rimbaud, implicaba confrontar horrores, lo oculto, pero esta experiencia era de éxtasis: te distanciabas de ti mismo para vislumbrarte en tu totalidad y conciliarte con esa imagen.

El concepto del infierno es central en la obra de Patti Smith. Sin embargo, no es aquel infierno cristiano en dónde el mal castiga a los que pecaron/, sino que es aquel espacio dónde la creatividad explota en toda su potencia. Esta idea viene de William Blake, poeta inglés del siglo XVIII, el cual ataca los valores ortodoxos del bien y el mal, el cielo y el infierno, de la iglesia cristiana. Para él, el concepto del bien alude a la Razón del ser humano, mientras que el mal se refiere a brotes de Energía. No son valores morales, sólo son espacios espirituales. El infierno, donde surge el mal, o energía, es el espacio de inspiración y creación, dónde los deseos se esconden; es similar al subconsciente de Freud: son partes esenciales de nuestro “yo” que se esconden. Patti Smith, al igual que Rimbaud y Blake, usa la poesía como vehículo de exploración a lo desconocido y cómo arma de transgresión contra lo conocido, combinación que va a definir el sonido ruidoso y rebelde del punk.

William Burroughs y Allen Ginsbergh, amigos personales de Patti Smith, también se interesaban en el acceso a lo desconocido. Iniciaron una revolución literaria con la “Era Beat”, en la que atacaron el conservadurismo gringo a través de una libertad artística alcanzada con la prosa espontánea. Pensemos a esta literatura como el ritmo del jazz en papel. Este sentido de inmediatez e improvisación se traspasó al trabajo de Patti Smith. Estos dos poetas también la inspiraron a dejar el verso escrito para que adoptara la experiencia que el performance ofrecía: encontrar y construir su propia voz.

Las composiciónes de la vida de Patti Smith.

Si bien esta antiestética definió la moda y el aspecto visual del punk, Patti Smith la incorporó en sus composiciones líricas más que en su imagen. Para entender esto podemos ver dos de sus álbumes más importantes de los 70s.

Horses (1975)

A lo largo de estas canciones, el hilo que parece conectar todo es la rebelión. No es una rebelión de armas, es una rebelión espiritual. Se aborda el caos existencial que acecha a las generaciones jóvenes de las épocas en las que el mundo material y cotidiano les produce rechazo. Desacredita los roles sociales tradicionales para sumergirse en una exploración mística de sus deseos más profundos y recónditos sin importar si queda aislada del mundo. Aquí Smith declara y anuncia su existencia única ante el mundo como acto de rebeldía. El resultado es una apelación a la libertad. No es un viaje sin regreso a lo desconocido: es realzar la totalidad de nuestro “yo”. Los ritmos acelerados, el crescendo, el caos infundido con los instrumentos, y el ruido alzan la poesía rebelde de Smith. “Jesus died for somebody’s sins, but not mine” (“Jesús murió por los pecados de alguien más, pero no por los mios”) (“Gloria” 1-2)

Wave (1979)

El álbum y el Punk son, como el título sugiere, como el mar, el cual te arrastra hacia él con sus olas. Las canciones adoptan el movimiento de vaivén de las olas, y en esta oscilación incesante es dónde se da la búsqueda del “yo” de Smith. La poesía de Blake y Rimbaud llaman a la exploración de profundidades, a la comunión entre la razón y la imaginación, y en este proyecto la artista busca en el abismo del mar, o en este caso, sus deseos y pasiones, una identidad propia. El punk es un mantra en pos de la libertad que se da a través de un lenguaje honesto y de un performance salvaje. “Night of wonder for us to keep / Set our sails, channel the deep” (“Noche de asombro para nosotros conservar, / izar las velas y adentrarnos en lo profundo”) (“Frederick” 21-22)

Patti Smith es lo que se puede llamar una verdadera artista, ya que hizo su vida una constante búsqueda artística. El centro de su trabajo ha sido la identidad y su complejidad; un objetivo en constante (re)creación. Sin embargo, más allá de encerrarse en sí misma, se utiliza como medio para conectar con aquellos que, como ella, no conectan con el mundo superficial y tradicional. Su escritura y su voz son armas poéticas de rebeldía; su arte es una postura política ante la vida; su poesía es punk.

1: Patti Smith a los 19 años.

2: Afueras del club CBGB.

3: Alineción original de Television (de izquierda a derecha): Richard Hell, Richard Lloyd, Tom Verlaine, Billy Ficca (fondo).

4 y 5: Con su pareja de muchos años, el fotógrafo Robert Mapplethorpe.

6: Con su entonces pareja, Tom Verlaine.

4: Con William Burroughs.

5: Portada del disco Horses.

6: Con Bob Dylan.

ALEX GARCÍA

COLABORADOR

Lic. en Letras Inglesas y Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Me gusta perderme entre películas, libros y música. Fiel creyente de que a través del arte encontramos algo para entendernos mejor.