THE BIG BAND THEORY: ¿CÓMO EMPEZAR A ESCUCHAR BIG BAND?

Escuchando la música de orquesta en tiempos modernos.

CULTURA POPJAZZMÚSICABIG BAND

Por Yaelzul M.

4/22/20268 min read

En 2026 escuchar música como fenómeno social es una paradoja de la opción múltiple.

Por un lado, vivimos bajo un sistema basado en suscripciones que nos dan acceso a bibliotecas digitales con cientos de millones de canciones disponibles que se actualizan constantemente, teniendo opciones para elegir considerando el catálogo, la calidad de audio, la comodidad del servicio e incluso el precio del mismo servicio. Por otro lado, con algoritmos que pueden conocer tus preferencias de formas más precisas, listas de recomendaciones basados en Tops de reproducciones y con tendencias más delimitadas es muy común sentirnos cómodos con nuestras listas de reproducción personalizadas y no sentir la necesidad de explorar música nueva.

Explorar nueva música implica un reto para nuestra comodidad. Salir de lo que el algoritmo ya nos dijo que nos gusta y adentrarnos a artistas o bandas nuevas, álbumes menos conocidos o, como lo veremos en este artículo, géneros de música que escapan a cualquier tendencia actual puede ser un reto para algunos. Para otros, explorar música nueva puede ser una forma de dar un pequeño paso fuera de la zona de confort. Sea cual sea el motivo, lo cierto es que aprender a apreciar géneros de música distintos a los que habitualmente escuchamos puede ser una actividad parecida a viajar. Conocer historias, culturas y fenómenos de otros lugares y otras épocas puede hacerse a través de un avión o simplemente dándole al botón de “Reproducir” en tu teléfono.

En este artículo repasamos un género de más de 100 años de historia, con temas que forman parte de la historia de la música y nombres con un legado imborrable. Cada cierto tiempo es importante retar a la comodidad, a la atención y al libre albedrío haciendo algo nuevo. Ya sea que desarrollemos un nuevo pasatiempo, veamos una serie que hayamos dejado pendiente o simplemente escuchemos algo nuevo en nuestro día a día es suficiente para que nos mantengamos activos y vuelva la vida mucho más interesante. Puede que este sea tu nuevo género favorito, o descubras que no es para ti. El simple hecho de exponerse a algo nuevo hace la experiencia valiosa.

El “Big Band” es un subgénero del jazz nacido en Nueva York en la década de los veinte, con influencias tanto de New Orleans como del caribe traídos por comunidades inmigrantes asentadas en la ciudad. La historia del Big Band, como muchos otros géneros musicales, nace en las comunidades marginadas y barrios populares de la ciudad que, a modo de burla, imitaban lo ostentoso de los bailes de la gente de clases altas. En este acto de sátira se crean bailes y eventos llenos de ritmo, volumen y mucho, mucho movimiento. Es también en estos bailes donde se revoluciona la idea que se tenía en Nueva Orleans sobre arreglos musicales y donde se vuelve una costumbre el crear secciones de más músicos, literalmente hacer “una gran banda”. Existen registros de agrupaciones de jazz de más de 10 miembros desde la década de los veinte pero se le suele atribuir el crédito de la creación del Big Band a Fletcher Henderson, quien sentó las bases de los estándares de Big Band que se usarían durante muchas décadas posteriores. Henderson estableció una de las características fundamentales del Big Band: la duplicación de instrumentos en una sección o incluso duplicar secciones completas de instrumentos. Más trombones, más trompetas e incluso añadiendo o sustituyendo secciones enteras por saxofones. Estas bases fueron adoptadas por más agrupaciones de la época como la de Luis Russell, quien fue el primero en usar el nombre de “Big Band” para su grupo.

Hablando del nombre “Big Band”, se cuenta que inició siendo un término despectivo por parte de los críticos más reacios del sector del jazz, que no veían con los mejores ojos la idea de un estilo de jazz alejado de la improvisación tan característica de New Orleans. El proceso de cambio de estilo de la improvisación y el estilo libre a los arreglos multi instrumentales no pasó desapercibido para los músicos de la época. Aún así, desde una perspectiva se considera al Big Band un punto de quiebre para la historia del jazz. El Big Band terminó generando a la par géneros como el swing y el bebop que retoman la idea de arreglos con varias secciones de vientos cada uno con distintos ritmos y melodías sobre todo en los bajos pero conservando esos arreglos característicos del Big Band creado por Henderson décadas anteriores.

Entonces como repaso rápido tenemos que el Big Band se crea en los años veinte y alcanza su repunte en los treinta, se caracteriza por priorizar arreglos y composiciones orquestales con más de diez miembros divididos en secciones mayoritariamente de vientos, una sección de metales y otra de maderas con percusiones al fondo. El enfoque del Big Band es el fraseo melódico acompañado de múltiples instrumentos para acompañar de forma armónica el fraseo principal, que se irá repitiendo en múltiples segmentos del tema. Una vez aprendido esto podemos hablar de algunos compositores y álbumes que tienes que explorar para iniciar en el género.

Sin duda el mayor exponente y un gran punto de partida es la discografía del gran Duke Ellington. Ellington representa el mayor punto de popularidad del Big Band, con más de 50 años de carrera en el género y múltiples clásicos. Muchos de sus grandes éxitos sobreviven gracias a reediciones y remasterizaciones posteriores, pues cuenta con grabaciones de casi 90 años de antigüedad. Entre estos éxitos se encuentra “Never No Lament” junto a la banda del dúo Blanton-Webster, destacan los temas “Ko-Ko”, “Jack the Bear” y “Cotton Tail”. También es imposible hablar de Duke Ellington sin los míticos “Ellington at Newport” de 1956, que fue de hecho un repunte en su carrera pasados los años de gloria del Big Band, seguido de su álbum colaboración con John Coltrane de 1963 donde ambos logran congeniar lo mejor de sus estilos. Si Ellington se vuelve un favorito personal y deseas escuchar más no dudes en buscar sus álbumes “Ellington in Order” en sus tomos del uno al cinco.

Otro gran favorito a la hora de hablar de Big Band es sin duda Count Basie, que se caracteriza por un ritmo más lento y reflexivo. Sin duda el álbum a escuchar es “The Atomic Mr. Basie” ya que es el álbum que mejor refleja el estilo del compositor con temas como"Midnight " o"Li'l Darlin´” son un ejemplo de cómo Basie transformó el ritmo swing característico del Big Band a un tempo lento que apunta más a lo contemplativo. Se recomienda también la colaboración con Joe Williams y Ella Fitzgerald “One O'Clock Jump” de 1957, donde se muestra la gran combinación de los arreglos de Basie y la increíble voz de Fitzgerald.

Un nombre que suele sonar mucho es Glenn Miller, cuya carrera durante sus primeros años se considera todo un éxito llenando Tops con más frecuencia que Elvis Presley y The Beatles, unas métricas nada despreciables. Seguramente su éxito más conocido en la actualidad sea “In the Mood” que logró estar en el Top 1 en varias listas nacionales durante más de 15 semanas consecutivas el año de su debut en 1940. Otro gran éxito de esos años fue su famoso “Tuxedo Junction”, la también famosa “Moonlight Serenade” y su propia interpretación del clásico de Disney “When You Wish Upon a Star”. Lo normal es que se encuentren más sencillos y temas sueltos de Miller antes que LPs o discos completos, pues sus grabaciones se alcanzaron a hacer en formatos de 78 RPM en lugar del disco de vinil como los conocemos, pues fueron de hecho una tecnología posterior a los años de éxito de Miller. Un dato que suele salir a mención siempre que se habla de Glenn Miller tiene que ver con su misteriosa desaparición durante un vuelo de Inglaterra a Francia para un concierto en 1944. El avión y Miller desaparecieron antes de llegar a su destino y nunca fueron encontrados, escenario que ha sido caso de investigaciones y teorías de todo tipo.

Un exponente que surgió como una de las figuras más sofisticadas y versátiles dentro del auge del Big Band es Artie Shaw, nacido en Nueva York en 1910, quien no solo fue testigo del desarrollo del swing, sino que también ayudó a redefinirlo con un enfoque más experimental y refinado. Shaw alcanzó gran popularidad a finales de los años treinta con su orquesta, logrando éxitos masivos como “Begin the Beguine”, tema que lo catapultó al estrellato y lo consolidó como uno de los principales rivales de Benny Goodman. A lo largo de su carrera grabó con sellos importantes como RCA Victor y Columbia Records, donde desarrolló arreglos innovadores para piezas como “Frenesi” y “Stardust”. Además, Shaw destacó por incorporar elementos poco comunes en el jazz de la época, como el uso de cuerdas en su “Gramercy Five”, ampliando las posibilidades sonoras del género. A pesar de retirarse y regresar varias veces a la música, su legado permanece como uno de los más influyentes dentro de la era del swing, marcando una diferencia por su constante búsqueda artística dentro del formato Big Band.

Un nombre que apareció un par de años después del gran boom del Big Band es Harry James, nacido en Filadelfia en 1916, quien creció para ver los inicios del Big Band y logró un gran éxito en la década de los cincuenta. James cuenta con múltiples grabaciones de estudio, siendo “Soft Light, Sweet Trumpets” uno de sus mayores éxitos en su época en Columbia Records donde logró hacer arreglos para canciones populares cómo “September in The Rain”, “Just A Gigolo”, “Serenade in Blue” o “Embraceable You”. En la etapa de Capitol Records, tuvo un primer álbum llamado “Harry James in Hi-Fi” donde se encuentra uno de sus títulos más conocidos en la actualidad “It 's Been A Long, Long Time”, canción que formó parte del soundtrack del blockbuster de superhéroes “Avengers: Endgame” (2019). Posteriormente a “Harry James in Hi-Fi” Harry continuó grabando discos con productoras como MGM y Dot en donde continuó dando vida a éxitos populares aportando un estilo Big Band tan característico.

Existieron más compositores y orquestistas que durante las décadas de los veinte, treinta y cuarenta se aventuraron a probar el estilo Big Band. Louis Armstrong llegó a tener una Big Band en la década de los treinta. Aunque no fue el caso para muchos otros artistas que no lograron adaptarse al cambio de agrupaciones más pequeñas como tríos y cuartetos al género del Big Band, por lo cual cayeron de su fama. El Big Band se volvió un estándar en la grabación de jazz en su época, siendo parte del estilo de arreglos para intérpretes como Frank Sinatra, Ella Fitzgerald o Billie Holliday. Con el pasar de los años y con la llegada de nuevos géneros y tendencias, el boom por el Swing y el Big Band pasó a ser algo más de nicho, los grandes compositores pasaron a formar agrupaciones más pequeñas de nuevo en la década de los cincuenta y sesenta. Hoy en día el Big Band continúa existiendo acompañando a géneros como el jazz fusión o el soul. En la actualidad el Big Band es un género poco explorado por el mainstream, pero existen artistas contemporáneos que siguen explorando y llevando el Big Band a nuevos horizontes. Tal es el caso de la banda de Jacob Mann o “Darcy James Argue's Secret Society”, quienes mantienen este estilo tan único y lleno de historia. El Big Band, tal como se adelantó, es interesante, lleno de sonido, historia y movimiento. Escucharlo en estos tiempos puede parecer complicado pero a veces para disfrutar algo solo hace falta una ayuda y una introducción adecuada, esperamos que este artículo te motive a explorar no solamente este género en particular, sino cualquier otro género musical.

1: Duke Ellington. 2: Count Bassie. 3: Harry James. 4: Glenn Miller. 5: Artie Shaw. 6: Concierto de Tommy Dorsey, 1942.

YAELZUL M.

COLABORADOR

Lic. en Psicología por la Universidad Autónoma de Baja California

Me gusta todo y si no me gusta es porque no lo he entendido aún. Mi meta en la vida es tener una biblioteca. Tengan siempre la voluntad de ser felices.